Hot Chip, en el lado oscuro de la pista
Hot Chip, en el lado oscuro de la pista | Fuente: El Sol de México

Dentro de dos años se cumplirán dos décadas de que el conjunto británico Hot Chip se subió al barco de la entonces competida escena de la música bailable manufacturada por agrupaciones de músicos cuyas influencias en muchos casos venían del rock, y más concretamente del post punk, pero que estaban decididas a hacer bailar a todo aquel que se les pusiera enfrente.

En aquel momento, el mundo se deslumbró con la propuesta de bandas como LCD Soundsystem, The Rapture, The Bravery o Block Party, que entre muchas otras le dieron un nuevo aire a la música del incipiente siglo 21, aunque como suele suceder, no todas envejecieron de la misma manera ni con la misma gracia.

Y esa ha sido precisamente una de las fortalezas de Hot Chip: su habilidad para mantenerse juntos, a diferencia de muchas bandas, que con el paso de los años van perdiendo integrantes y lo mejor: manteniendo el nivel de calidad e innovación en cada una de sus grabaciones.

Es posible que los detractores del grupo encuentren que después de los éxitos que la banda reunió durante aquella primera década del siglo -con tres LPs prácticamente impecables-, exista cierto bajón o estancamiento creativo en grabaciones como One Life Stand (2010), In Our Heads (2012) o Why Make Sense? (2015).

Sin embargo, puede ser que incluso sus críticos más duros acepten que en 2009 la banda volvió con una obra redonda titulada A Bath Full of Ecstasy, que volvió a poner la vara muy alta para ellos y para sus contemporáneos, a pesar de que quizá el disco fue hasta cierto punto eclipsado por el inicio de la pandemia.

Es así como después de aquella grabación con la que la banda volvió a estar en su mejor forma, este 2022 vuelven al ataque con Freakout/Release, un disco en el que sólo podían pasar dos cosas: que la banda volviera a dar un ligero tropiezo o que llegaran un poco más allá de lo que habían logrado tres años atrás.

Afortunadamente sucedió lo segundo en una octava producción que además de ofrecer una lista de buenas canciones propias, se atreven a versionar el clásico "Sabotage", de Beastie Boys, una banda con la que si bien no tienen muchas similitudes a nivel de sonido, si encuentran varios puntos en común cuando escarban en sus influencias musicales.

Así, a fuerza de vocoders distorsionados, bajos profundos y percusiones imparables, el quinteto formado por Owen Clarke, Al Doyle, Felix Martin, Alexis Taylor y Joe Goddard, se deja escuchar nuevamente con todos sus engranajes bien aceitados, dispuestos a dar otra de sus mejores batallas, como cuenta en entrevista con El Sol de México el propio Joe Goddard.

Joe, qué gusto volver a escucharlos de regreso y en tan buena forma.

Sí, la verdad es que estamos muy emocionados porque esta es la culminación de un largo período de trabajo para todos nosotros, así que nos hace mucha ilusión que finalmente la gente pueda escuchar todo lo que hicimos.

¿Cómo le hacen para seguir sonando frescos e innovadores después de siete discos?

Bueno, gracias. En nuestro caso nos enfocamos en profundizar cada vez más en el tipo de producción que queremos, así como en la escritura e ingeniería de nuestra música. Así lo hemos hecho siempre. Y sí, siento que nuestras habilidades siguen ahí, que todo está caminando tal como lo planeamos, así que estoy muy orgulloso de todo esto que hemos logrado; en algunas de estas nuevas canciones hay ciertas diferencias con el pasado, y creo que simplemente es una especie de evolución de toda nuestra historia.

El álbum fue escrito y grabado en el nuevo estudio de la banda Relax & Enjoy, que se ubica en el East London, y que se convirtió en un espacio creativo que Al Doyle comenzó a armar desde 2019, y donde los encuentros entre los integrantes de la banda fueron esenciales para establecer el sonido tan fresco de este trabajo.

Sé que este disco lo grabaron en su nuevo estudio, háblanos de eso.

Sí, ya tenemos nuestro propio estudio en Londres, así que nosotros mismos produjimos prácticamente todo, excepto un par de canciones… Es tan agradable tener tu propio espacio, porque usualmente cuando rentas un estudio pues es algo muy caro, así que no puedes quedarte ahí más que unas pocas semanas, mientras que en nuestro propio espacio podemos crear sin ninguna limitante de tiempo… Simplemente teníamos bastante libertad para experimentar y crear cosas, así que fue realmente increíble.

Y abren el disco con “Down”, que además tiene un sampleo sumamente poderoso, qué gran forma de iniciar un álbum.

Sí, bueno… De hecho fue la primera canción que hicimos para el disco y realmente queríamos abrir de esa manera, con ese track que comienza bastante tranquilo y que luego explota. Desde el inicio estábamos muy entusiasmados con esa canción, tanto que creo que se convirtió en una especie de modelo a seguir para otros de los tracks del disco.

Otra de las canciones que destacan es la que da título al disco, una pieza que los miembros de la banda han dicho que se trata de la energía reprimida y de la necesidad de liberarse y escapar, un corte que mientras se estaba concibiendo a Joe le traía a la menta la canción “Seven Nation Army” de The White Stripes, debido a su simplicidad y a su vaivén de lo tranquilo a lo ruidoso y de ida y vuelta.

Luz y oscuridad

Si bien la banda continúa con su tradición autoimpuesta de entregar tracks sumamente potentes, ideales para la pista de baile, muchas de las situaciones y vivencias derivadas de la pandemia hicieron que esta grabación tuviera también un lado más oscuro, el cual se refleja en las letras de las canciones.

La banda ha hecho mucho énfasis en que líricamente, Freakout/Release explora emociones más oscuras que sus álbumes previos, con temas que van de lo personal a lo político y que hablan de la forma en que la gente sobrevive a las dificultades:

“Estábamos atravesando un periodo en el que era muy fácil sentir que la gente perdía el control de sus vidas de diferentes formas” explica Goddard.

“Fue algo bastante masivo. Nosotros acabábamos de regresar de una gira por Australia y se suponía que íbamos a iniciar un verano de muchos festivales y de más giras, pero todo fue cancelado, y aunque no hubo algún aspecto realmente negativo, tampoco tuvimos ingresos durante dos años, lo que lo hace más difícil”.

Si bien no es la primera vez que Hot Chip se interna en ese mundo menos luminoso, concuerdan con que ese elemento es un poco más evidente en este disco:

“Por ejemplo, está esa canción llamada "Out of My Depth", que habla de cuando te sientes un poco perdido en el mar y sabes que tienes que luchar para mantenerte a flote, y también “Time”, que habla de cuando te sientes como si estuvieras un poco atrapado e incapaz de seguir adelante, a pesar de que hay muchas cosas que amas y de que realmente quieres que el mundo siga moviéndose… En la pandemia muchas cosas se detuvieron, además de que tenemos que lidiar con otras cosas como la política y los asuntos ecológicos… Creo que las letras de este disco reflejan todas esas dificultades”.

En contraparte, Joe destaca como algo bueno la posibilidad que tuvieron de aprovechar su tiempo libre para armar el estudio, en el que también han podido grabar discos de otras bandas.

También han dicho que con este disco querían capturar de la manera más fiel la energía que tienen cuando tocan en vivo. Hablando de ello, ¿cuándo regresan a tocar a México?

Sí, exactamente… Bueno, aún no lo sé, pero definitivamente volveremos. Ojalá que sea este 2022 y si no, el año que viene. México es uno de nuestros lugares favoritos para tocar, porque las multitudes siempre son maravillosas y porque hemos tenido experiencias realmente fantásticas allí a lo largo de ya muchos años, sin hacer a un lado toda la riqueza cultural y gastronómica que tienen.... México es maravilloso, así que sí, definitivamente regresaremos tan pronto como podamos, sólo cuestión encontrar el momento perfecto.



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Dentro de dos años se cumplirán dos décadas de que el conjunto británico Hot Chip se subió al barco de la entonces competida escena de la música bailable manufacturada por agrupaciones de músicos cuyas influencias en muchos casos venían del rock, y más concretamente del post punk, pero que estaban decididas a hacer bailar a todo aquel que se les pusiera enfrente.

En aquel momento, el mundo se deslumbró con la propuesta de bandas como LCD Soundsystem, The Rapture, The Bravery o Block Party, que entre muchas otras le dieron un nuevo aire a la música del incipiente siglo 21, aunque como suele suceder, no todas envejecieron de la misma manera ni con la misma gracia.

Y esa ha sido precisamente una de las fortalezas de Hot Chip: su habilidad para mantenerse juntos, a diferencia de muchas bandas, que con el paso de los años van perdiendo integrantes y lo mejor: manteniendo el nivel de calidad e innovación en cada una de sus grabaciones.

Es posible que los detractores del grupo encuentren que después de los éxitos que la banda reunió durante aquella primera década del siglo -con tres LPs prácticamente impecables-, exista cierto bajón o estancamiento creativo en grabaciones como One Life Stand (2010), In Our Heads (2012) o Why Make Sense? (2015).

Sin embargo, puede ser que incluso sus críticos más duros acepten que en 2009 la banda volvió con una obra redonda titulada A Bath Full of Ecstasy, que volvió a poner la vara muy alta para ellos y para sus contemporáneos, a pesar de que quizá el disco fue hasta cierto punto eclipsado por el inicio de la pandemia.

Es así como después de aquella grabación con la que la banda volvió a estar en su mejor forma, este 2022 vuelven al ataque con Freakout/Release, un disco en el que sólo podían pasar dos cosas: que la banda volviera a dar un ligero tropiezo o que llegaran un poco más allá de lo que habían logrado tres años atrás.

Afortunadamente sucedió lo segundo en una octava producción que además de ofrecer una lista de buenas canciones propias, se atreven a versionar el clásico "Sabotage", de Beastie Boys, una banda con la que si bien no tienen muchas similitudes a nivel de sonido, si encuentran varios puntos en común cuando escarban en sus influencias musicales.

Así, a fuerza de vocoders distorsionados, bajos profundos y percusiones imparables, el quinteto formado por Owen Clarke, Al Doyle, Felix Martin, Alexis Taylor y Joe Goddard, se deja escuchar nuevamente con todos sus engranajes bien aceitados, dispuestos a dar otra de sus mejores batallas, como cuenta en entrevista con El Sol de México el propio Joe Goddard.

Joe, qué gusto volver a escucharlos de regreso y en tan buena forma.

Sí, la verdad es que estamos muy emocionados porque esta es la culminación de un largo período de trabajo para todos nosotros, así que nos hace mucha ilusión que finalmente la gente pueda escuchar todo lo que hicimos.

¿Cómo le hacen para seguir sonando frescos e innovadores después de siete discos?

Bueno, gracias. En nuestro caso nos enfocamos en profundizar cada vez más en el tipo de producción que queremos, así como en la escritura e ingeniería de nuestra música. Así lo hemos hecho siempre. Y sí, siento que nuestras habilidades siguen ahí, que todo está caminando tal como lo planeamos, así que estoy muy orgulloso de todo esto que hemos logrado; en algunas de estas nuevas canciones hay ciertas diferencias con el pasado, y creo que simplemente es una especie de evolución de toda nuestra historia.

El álbum fue escrito y grabado en el nuevo estudio de la banda Relax & Enjoy, que se ubica en el East London, y que se convirtió en un espacio creativo que Al Doyle comenzó a armar desde 2019, y donde los encuentros entre los integrantes de la banda fueron esenciales para establecer el sonido tan fresco de este trabajo.

Sé que este disco lo grabaron en su nuevo estudio, háblanos de eso.

Sí, ya tenemos nuestro propio estudio en Londres, así que nosotros mismos produjimos prácticamente todo, excepto un par de canciones… Es tan agradable tener tu propio espacio, porque usualmente cuando rentas un estudio pues es algo muy caro, así que no puedes quedarte ahí más que unas pocas semanas, mientras que en nuestro propio espacio podemos crear sin ninguna limitante de tiempo… Simplemente teníamos bastante libertad para experimentar y crear cosas, así que fue realmente increíble.

Y abren el disco con “Down”, que además tiene un sampleo sumamente poderoso, qué gran forma de iniciar un álbum.

Sí, bueno… De hecho fue la primera canción que hicimos para el disco y realmente queríamos abrir de esa manera, con ese track que comienza bastante tranquilo y que luego explota. Desde el inicio estábamos muy entusiasmados con esa canción, tanto que creo que se convirtió en una especie de modelo a seguir para otros de los tracks del disco.

Otra de las canciones que destacan es la que da título al disco, una pieza que los miembros de la banda han dicho que se trata de la energía reprimida y de la necesidad de liberarse y escapar, un corte que mientras se estaba concibiendo a Joe le traía a la menta la canción “Seven Nation Army” de The White Stripes, debido a su simplicidad y a su vaivén de lo tranquilo a lo ruidoso y de ida y vuelta.

Luz y oscuridad

Si bien la banda continúa con su tradición autoimpuesta de entregar tracks sumamente potentes, ideales para la pista de baile, muchas de las situaciones y vivencias derivadas de la pandemia hicieron que esta grabación tuviera también un lado más oscuro, el cual se refleja en las letras de las canciones.

La banda ha hecho mucho énfasis en que líricamente, Freakout/Release explora emociones más oscuras que sus álbumes previos, con temas que van de lo personal a lo político y que hablan de la forma en que la gente sobrevive a las dificultades:

“Estábamos atravesando un periodo en el que era muy fácil sentir que la gente perdía el control de sus vidas de diferentes formas” explica Goddard.

“Fue algo bastante masivo. Nosotros acabábamos de regresar de una gira por Australia y se suponía que íbamos a iniciar un verano de muchos festivales y de más giras, pero todo fue cancelado, y aunque no hubo algún aspecto realmente negativo, tampoco tuvimos ingresos durante dos años, lo que lo hace más difícil”.

Si bien no es la primera vez que Hot Chip se interna en ese mundo menos luminoso, concuerdan con que ese elemento es un poco más evidente en este disco:

“Por ejemplo, está esa canción llamada "Out of My Depth", que habla de cuando te sientes un poco perdido en el mar y sabes que tienes que luchar para mantenerte a flote, y también “Time”, que habla de cuando te sientes como si estuvieras un poco atrapado e incapaz de seguir adelante, a pesar de que hay muchas cosas que amas y de que realmente quieres que el mundo siga moviéndose… En la pandemia muchas cosas se detuvieron, además de que tenemos que lidiar con otras cosas como la política y los asuntos ecológicos… Creo que las letras de este disco reflejan todas esas dificultades”.

En contraparte, Joe destaca como algo bueno la posibilidad que tuvieron de aprovechar su tiempo libre para armar el estudio, en el que también han podido grabar discos de otras bandas.

También han dicho que con este disco querían capturar de la manera más fiel la energía que tienen cuando tocan en vivo. Hablando de ello, ¿cuándo regresan a tocar a México?

Sí, exactamente… Bueno, aún no lo sé, pero definitivamente volveremos. Ojalá que sea este 2022 y si no, el año que viene. México es uno de nuestros lugares favoritos para tocar, porque las multitudes siempre son maravillosas y porque hemos tenido experiencias realmente fantásticas allí a lo largo de ya muchos años, sin hacer a un lado toda la riqueza cultural y gastronómica que tienen.... México es maravilloso, así que sí, definitivamente regresaremos tan pronto como podamos, sólo cuestión encontrar el momento perfecto.



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