Oceanix Busan: Así será la primera ciudad flotante para 12 mil personas en el mundo

La ciudad flotante Oceanix Busan estará conectada a la costa a través de puentes de enlace y estará compuestas por tres plataformas, destinadas al hospedaje de visitantes, a investigaciones marinas y a viviendas permanentes.

Oceanix Busan: Así será la primera ciudad flotante para 12 mil personas en el mundo
Aseí será la vista aérea nocturna de Oceanix Busan, en Corea del Sur. | Fuente: El Financiero

Busan, una bulliciosa ciudad de 3.4 millones de habitantes y 770 kilómetros cuadrados, situada en un entorno natural de montañas, ríos y mares, es la segunda ciudad más grande de Corea del Sur y el hogar de uno de los complejos industriales más grandes de ese país asiático.

Sus suaves mareas le han permitido crecer hasta convertirse en el puerto de manejo de contenedores más grande del país y el quinto más grande del mundo, según las autoridades de esta urbe coreana.

Frente a las costas de Busan, considerada como una de las ciudades marítimas más importantes del siglo XXI, se implementará el primer prototipo de ciudad flotante y sostenible del mundo, cuyas capacidades de ingeniería marina le permitirán adaptarse a la subida del nivel del mar, según sus impulsores.

La futura ciudad Oceanix Busan ofrecerá tecnología innovadora aplicable a ciudades costeras que ahora se enfrentan a una escasez de suelo agravada por las amenazas climáticas, según los impulsores del proyecto, la compañía Oceanix, el programa de las Naciones Unidas UN-Habitat y el estudio de arquitectura Bjarke Ingels Group (BIG).

Este prototipo de ciudad marítima modular será la primera manifestación de un nuevo urbanismo basado en el agua, que expandirá el carácter y la cultura de Busan desde tierra firme hasta el agua que la rodea, según el arquitecto Bjarke Ingels, fundador de BIG, con sede en Copenhague, Dinamarca.

El urbanismo acuático de Oceanix Busan

Oceanix Busan, vista aérea desde tierra. Imagen: Oceanix/BIG. .

Bjarke Ingels considera que las plataformas flotantes que conformarán Oceanix Busan podrán desarrollarse en el futuro a mayor escala y servirán como base para futuras comunidades resistentes a los peligros ambientales que acechan a los lugares costeros más vulnerables amenazados por el cambio climático.

Dos de cada cinco personas en el mundo viven a menos de 100 kilómetros de la costa, y 90 por ciento de las megaciudades son vulnerables al aumento del nivel del mar, se informó al presentar el diseño del prototipo de ciudad flotante, tras firmar las autoridades de la ciudad de Busan, UN-Habitat y Oceanix, un memorándum de entendimiento para impulsar el proyecto.

Según el programa ONU-Hábitat, las inundaciones destruyen infraestructuras por valor de miles de millones de dólares y obligan a millones de ‘refugiados climáticos’ a abandonar sus hogares. “El rápido crecimiento de la población urbana está elevando los costes de la vivienda a niveles prohibitivos”, puntualizan.

Para Philipp Hofmann. director ejecutivo de Oceanix, con sede en Nueva York, Estados Unidos, la futura ciudad flotante de Busan ofrecerá una solución al “enorme desafío ambiental” que enfrentan las ciudades costeras y las naciones insulares, a raíz del cambio climático.

Plataformas-vecindario

Oceanix Busan estará conformada por tres plataformas.

Hofmann cree que con este prototipo se podrá demostrar que la infraestructura flotante ofrecerá a las ciudades costeras la posibilidad de expandirse hacia el océano de forma sostenible, mientras se adaptan al aumento del nivel del mar.

Las plataformas interconectadas que conformarán el primer prototipo del mundo de una comunidad flotante sostenible cubrirán una superficie de 6 hectáreas, donde se asentará una comunidad inicial de 12 mil personas.

Cada plataforma-vecindario está diseñada para cumplir un propósito específico: hospedaje (alojamiento temporal),investigación científica y tecnológica y vivienda permanente. Contará con entre 30 mil y 40 mil metros cuadrados de espacios de uso mixto destinados a distintos programas o actividades.

Las plataformas flotantes estarán acompañadas de decenas de puestos productivos e invernaderos, y se conectarán a la tierra firme por medio de una serie de puentes de enlace, y entre todas enmarcará una laguna azul, con puestos flotantes destinados a actividades recreativas, las artes y los espectáculos.

Los edificios de baja altura situados en cada plataforma se caracterizarán por sus líneas suaves, y contarán con terrazas y una red de espacios públicos, lo cual permitirá que sus habitantes y visitantes puedan desarrollar “una vida vibrante”, tanto en los ambientes interiores como en los exteriores, según BIG.

La plataforma de hospedaje ecológico, alargada a nivel del suelo, contará con habitaciones para visitantes con vistas al puerto, comidas orgánicas y terrazas comunes, y la plataforma de investigación, tendrá un atrio central con temperatura controlada, y alojará espacios para investigar recursos y tecnologías marítimas y cultivar alimentos en agua sin utilizar tierra.

La tercera plataforma, destinadas a viviendas, estará constituida por un conjunto de edificios residenciales y dispondrá de un patio comunitario situado en el corazón de la estructura flotante, donde se desarrollará una programación cultural local y se fomentará el encuentro entre los residentes permanentes.

Con el tiempo, Oceanix Busan podrá transformarse y adaptarse en función de las necesidades de su ciudad madre de tierra firme, es decir Busan, y tendrá el potencial de expandirse para albergar a más de 100 mil personas, según sus diseñadores.

En esta ciudad flotante funcionarán de modo integrado seis sistemas tecnológicos destinados a producir y distribuir alimentos, energía y otros recursos necesarios para la comunidad. El agua circulará y será tratada dentro de un circuito cerrado, mientras que los residuos se reciclarán y reaprovecharán, sin generar contaminación.

También se utilizarán tecnologías para la movilidad sostenible y la regeneración de los hábitats costeros, y programas de Realidad Aumentada (AR) para visualizar información gráfica sobre las tres plataformas, mediante dispositivos electrónicos.

Los sistemas interconectados generarán el 100 por ciento de la energía operativa requerida por la futura miniciudad mediante paneles fotovoltaicos flotantes y situados en los techos de los edificios, mientras que cada vecindario utilizará métodos innovadores de agricultura urbana, como la acuaponía (cultivo de alimentos en una solución líquida con nutrientes disueltos).

Render de cómo sería vivir en Oceanix Busan, en Corea del Sur.