¡Sobre advertencia, no hay engaño!
¡Sobre advertencia, no hay engaño! | Fuente: El Economista

El embajador Ken Salazar lo puso en blanco y negro: están “en riesgo miles de millones de dólares de inversión potencial en México...”

La cabeza de El Economista del pasado lunes rezó textualmente: “EU eleva presión en semana crucial para definición de iniciativa eléctrica”. En suma, las autoridades del gobierno de la autodenominada 4T no pueden llamarse a inadvertencia o sorpresa. La posición del gobierno de los Estados Unidos ha quedado planteada con toda claridad, sin ambigüedades. Primero, por la tendencia que ha mostrado la política energética del actual gobierno de México de fortalecer a los monopolios estatales en ese sector y reducir y obstaculizar la inversión privada y la competencia en los ramos de electricidad e hidrocarburos. Segundo, por privilegiar la producción y utilización de combustibles fósiles contaminantes en lugar de impulsar las energías limpias.

Un argumento muy reiterado por las autoridades de Estados Unidos, es que la contrarreforma eléctrica, actualmente en proceso en el Legislativo de México, es violatoria de lo establecido en el T-MEC en la materia energética. En ese sentido, la titular de la USTR (Representación Comercial de la Casa Blanca) declaró que “ya se analiza la respuesta legal ante el giro de la política en México”. Y para completar, ya se estudian “todas las opciones disponibles bajo el T-MEC…”.

En el frente de la política interna, lo que se aparece a primera vista es el gran poder de que dispone el presidente López Obrador y que le ha permitido dictar a sus huestes en el Congreso la instrucción de que “no se le mueva ni una coma a la iniciativa en materia eléctrica”. Pero ese gran poder tiene sus límites, y uno de ellos es precisamente el gobierno de los Estados Unidos. Y el hecho de fondo, es que en la economía de México hay muy fuertes inversiones estadunidenses tanto en el sector eléctrico como en muchos otros rubros de actividad. Es decir, internamente López Obrador podría salirse con la suya e imponer la aceptación de su muy cuestionable y controvertida reforma eléctrica. Pero no podrá evitar las consecuencias de un enfrentamiento directo en contra de la administración Biden. El embajador Ken Salazar lo puso en blanco y negro al señalar que la propuesta “pone en riesgo miles de millones de dólares de inversión potencial en México y el aumento de las emisiones de gases invernadero...”.

A mayor abundamiento: el día de ayer ya también Canadá, a través de su primer ministro, Justin Trudeau, esgrimió los mismos argumentos que las autoridades estadounidenses...

bdonatello@eleconomista.com.mx