Repensar el Cáncer: Más foco en los Cuidados de Soporte
Repensar el Cáncer: Más foco en los Cuidados de Soporte | Fuente: El Economista

Hemos tenido grandes avances en el tratamiento del cáncer en las últimas décadas. Tras el diagnóstico, las personas viven seis veces más que hace cuarenta años y a pesar de ello, sigue siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial: cerca de 10 millones de personas todos los años. En contraposición, las muertes durante toda la pandemia del COVID-9, suman desde 2020 hasta la fecha, aproximadamente 6,3 millones de personas.

Según la Organización Panamericana de la Salud, el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en las Américas, causando en 2020, 1,4 millones de muertes, un 47% de ellas en personas de 69 años de edad o más jóvenes. El número de casos de cáncer en la Región de las Américas se estimó en 4 millones en 2020 y se proyecta que aumentará hasta los 6 millones en 2040.

Por otro lado, el gasto estimado global anual para los sistemas de salud, es cercano a los 200,000 millones de dólares, con una tasa de crecimiento estimada para los próximos 5 años (CAGR) en torno a 12%, lo que representa una significativa y creciente carga financiera para los sistemas de salud.

Los esfuerzos de distintos gobiernos, en diferentes partes del mundo, se han centrado, hasta el momento, en aumentar la sobrevida de los pacientes oncológicos mediante la cobertura y acceso a terapias destinadas a ese fin, como las cirugías, radioterapias, quimioterapias, inmunoterapias, etc., que son de altísimo costo.

Como contrapartida a esto, la calidad de vida del paciente oncológico, cuya sobrevida se busca extender, ha tenido menor prioridad en las políticas públicas de salud.

Precisamente, los denominados “Cuidados de Soporte” o “Supportive Care” buscan centrarse en dicho aspecto que es fundamental, tanto para los pacientes como para su entorno familiar. La Asociación Multinacional de Cuidados de Soporte en Cáncer (MASCC, por su sigla en inglés),define los Cuidados de Soporte como: “La prevención y gestión de los efectos adversos del cáncer y su tratamiento”. MASCC puntualiza, que esto incluye la prevención y tratamiento de los síntomas físicos y psicológicos y los efectos secundarios, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y la atención posterior. También comprende la mejora de la rehabilitación, la prevención secundaria del cáncer, la supervivencia y los cuidados hasta el final de la vida.

El dolor oncológico, las náuseas, caída del cabello o alopecia, y pérdida de peso son sólo algunos ejemplos de efectos adversos que enfrenta el paciente oncológico durante su terapia, afectando su calidad de vida y el desarrollo de su enfermedad.  Pacientes sin acceso adecuado y oportuno a Cuidados de Soporte, son personas que no pueden seguir desempeñando sus labores diarias, las que se ven alteradas en forma significativa, con un alto impacto en su entorno familiar.

Diversos estudios apuntan a que los adecuados y oportunos Cuidados de Soporte a los pacientes oncológicos, no sólo mejoran su calidad de vida y sobrevida, sino que optimizan el uso de los recursos de los sistemas de salud, ya que dichos pacientes tienden a ser menos hospitalizados, utilizan en menor medida las salas de urgencia, entre otros. Adicionalmente, mejores Cuidados de Soporte pueden asegurar mayor adherencia a los protocolos de tratamientos contra el cáncer.

Un buen ejemplo de lo anterior es el modelo utilizado en el Reino Unido, denominado “Enhanced Supportive Care Programme” del Sistema Nacional de Salud inglés (NHS),donde el involucramiento temprano de los Cuidados de Soporte (no en estadíos finales),y las mejores prácticas en el uso de quimioterapias, son elementos clave.

Latinoamérica tiene mucho que avanzar en acceso adecuado y oportuno a Cuidados de Soporte para los pacientes con cáncer, pudiendo beneficiarse de las buenas prácticas y modelos ya utilizados en otros países.

El avance debe venir por el lado de la incorporación de los Cuidados de Soporte en programas nacionales, protocolos o guías clínicas específicas que recojan las buenas prácticas internacionales que se encuentren basadas en evidencia. También es necesario que los medicamentos y tecnologías sanitarias relacionadas con los Cuidados de Soporte -que desde la perspectiva de su evaluación económica- contribuyan a los sistemas de salud, sean registrados y reembolsados dentro de tiempos razonables. Y, por último, se requiere también que los sistemas de salud contemplen unidades de Cuidados de Soporte con un enfoque multidisciplinario, y no reducirlas sólo a cuidados paliativos.

Para eso, es necesario que exista voluntad política e involucramiento de los distintos actores del ecosistema de salud, escuchando siempre la voz y las necesidades de los pacientes y cuidadores, con el fin de que se materialicen los cambios que se requieren para que los   Cuidados de Soporte adquieran la relevancia que les corresponde.

 

*El autor es experto en políticas públicas en salud, director de la Asociación Chilena de Derecho de la Salud y ha sido académico en diversas universidades chilenas sobre temas relacionados con sistemas de salud.