En 2024, ¿el ganador será?
En 2024, ¿el ganador será? | Fuente: El Economista

Observo mucho escepticismo por parte de las voces de oposición sobre los posibles resultados de la elección presidencial del 2024. Se piensa que vamos demasiado atrasados con relación a los candidatos de Morena y que la diferencia que marcan las encuestas va a ser difícil de remontar.

Según varias encuestas, Morena tiene una intención de voto de 45% contra 19% del PAN y 16% del PRI, lo que suma 35% o sea 10 puntos de diferencia, por lo que, si la oposición sube sólo 5 puntos, los números se empatan. Una diferencia de 10 puntos es muy poco a casi 2 años de las elecciones y con cualquier traspié del gobierno o de sus candidatos se pueden venir abajo en una sola semana.

Por otro lado, en esos números pesa todavía mucho la imagen de López Obrador, que no va a estar en las boletas, por lo que yo no daría en estos momentos a Morena y sus candidatos como seguros ganadores.

Para eso son las campañas, para ganar o perder puntos y mi experiencia es que una ventaja de 10 puntos es muy fácil de remontar. Obviamente todo depende del candidato o candidata que escoja la oposición, de la propuesta y de que la gente salga a votar.

Morena va a hacer todo para movilizar a sus bases y simpatizantes para llevarlos a votar, pero esto no será suficiente si logramos una votación por encima de 60 por ciento. Entre más gente salga a votar, más probable es el triunfo de la oposición, por el contrario, entre menos gente vote, los votos amarrados del partido en el gobierno pueden ser suficientes para ganar.

Las campañas se ganan con propuestas, no con denuncias o críticas al gobierno, propuestas que deben dar respuestas a demandas concretas de la gente. López Obrador ganó porque la gente estaba harta y quería un cambio y ganó con sólo dos propuestas fundamentales que siguen vigentes: “cero corrupción” y “primero los pobres.

Más que un programa de gobierno, que le interesa poco a la gente, lo que deben tenerse son dos o tres propuestas que entusiasmen a la gente y la haga salir a votar por la oposición.

Para que la oposición pueda ganar es indispensable mantener la unidad del frente opositor y para eso es indispensable quitar de las manos de los presidentes todas las decisiones sobre la alianza e integrar en cada partido una comisión que tenga la responsabilidad de definir las bases de ésta.

En estos momentos, la alianza está en riesgo por los escándalos alrededor del presidente del PRI, por lo que debería hacerse a un lado e integrar una comisión que proteja la alianza. Ésta debe ser entre partidos, no entre los presidentes de éstos.

Si se mantiene la alianza opositora, las posibilidades de ganar son muy altas, sobre todo porque va a ser muy difícil para el presidente, y su partido, mantener la unidad. Monreal está con un pie fuera y Ebrard es muy probable que haga lo mismo cuando vea que los dados están cargados a favor de Sheinbaum o en el peor de los casos por Adán Augusto.

La gente sigue apoyando a López Obrador, pero no está contenta con los resultados de su gobierno, espera promesas y compromisos de los candidatos, no más críticas. La gente sigue esperando el cambio que no se ha dado con López Obrador.