Disciplina y ofensiva, los cambios de la data que rescataron al América

Bajo el mando de su entrenador interino, las Águilas modificaron sus estadísticas en cuanto a expulsiones y la versatilidad de sus ataques, factores que los impulsaron hasta la liguilla.

Disciplina y ofensiva, los cambios de la data que rescataron al América
Foto: AFP | Fuente: El Economista

En un lapso de dos meses, las expectativas del Club América cambiaron radicalmente de las sombras a la luz. Al cierre de la jornada 8 del torneo Clausura 2022, a principios de marzo, los aficionados de las águilas eran el blanco de burlas porque su equipo estaba hundido en el fondo de la tabla con solo seis de 24 puntos posibles, pero en la actualidad han vuelto a aspirar con el título, ya que se metieron directo a zona de liguilla.

Para recomponer el camino, la directiva americanista confió en un entrenador sin experiencia en Primera División y cuyo currículum en México sólo era de seis partidos entrenando a un equipo sub 20: Fernando Ortiz. El argentino de 44 años entró en sustitución de Santiago Solari a partir de la jornada 9 y entonces el rendimiento azulcrema fue al alza.

Ortiz logró ganar 20 de 27 puntos en la segunda mitad del torneo, siendo el equipo con la mayor efectividad en las últimas nueve jornadas (74%) e impulsó al América desde el sótano de la tabla hasta su novena liguilla consecutiva. Pero el cambio no solo se notó en el número de puntos, sino también en la data, donde los azulcremas demuestran que bajo las riendas de su entrenador interino han modificado temas como la disciplina y las variantes ofensivas.

“En cuanto al neto de goles esperados, América estaba en un promedio de 0.36 por partido y ahora está en 0.88, prácticamente está generando oportunidades de un gol más que el rival en cada partido y, en cuanto a puntos esperados, con Solari traían 1.51, no estaban generando lo suficiente para ganar los partidos, más bien estaban muy cerca de empates y derrotas. Ahora están con 1.89, siendo superior a todos sus rivales, por eso es que lo más seguro es que ganen sus partidos”, explica Luis Fernández, CEO de Under Data, consultoría especializada en datascouting dentro del futbol.

Dicha agencia se encarga de analizar más de 100 variantes en los equipos, que van desde la expectativa de goles, de puntos, porcentajes de efectividad de pases y tiros, control de balón y zonas de ataque. En esta ocasión, Under Data compartió con El Economista las estadísticas en las que Fernando Ortiz superó a Santiago Solari en cuanto al rendimiento del América.

En el rubro de la disciplina, hubo cambios destacados en la reducción de amonestaciones y expulsiones, así como de fueras de lugar. La cifra más alarmante eran las 0.5 tarjetas rojas por partido, que bajaron a 0.11, así como el 1.75 de promedio de offsides, que bajó a 0.89, demostrando una mayor concentración de los jugadores.

“Hay diferencias en puntos específicos, simplemente el tema de las tarjetas es algo que está muy relacionado con el ambiente del grupo, con lo mental, porque si cada dos partidos estabas acabando con un hombre menos es porque estaban llegando tarde a las jugadas o porque había un mal humor en el grupo. Están cometiendo menos faltas y prácticamente la mitad de los fueras de juego, que te marquen menos significa que estás mucho más atento y puedes tener más jugadas, concretar más opciones de gol”.

El balance de goles a favor y en contra también mejoró. Con Solari, las águilas anotaban 1.12 goles por partido y con Ortiz 1.67, además de que sus anotaciones esperadas pasaron de 1.5 a 1.6, pero donde más se marca es en la defensa, pues los rivales pasaron de tener una expectativa de gol de 1.14 cada que enfrentaban al América antes de la jornada 9 a 0.72 después de dicha fecha.

Aunque la posesión se mantiene en un porcentaje idéntico entre las gestiones de Solari y Ortiz (51%),las variantes del interino y la soltura que le ha dado a ciertos jugadores permitieron que avanzaran en otras estadísticas: la efectividad de pases pasó del 81 al 84%, los regates con éxito subieron del 59 al 66% y la efectividad de contraataques también dio un salto diametral de un 90 a un 181%.

“En el tema de los regates, se demuestra que está mejorando su juego individual, esa es una buena métrica, porque creció el número de regates y su efectividad (…) Sí se ven mejoras, si bien no tácticamente y no son avasalladoras, pero sí el duplicar oportunidades de gol es muchísimo porque a veces te cambia el panorama, ya quisieran cuántos equipos tener estos números que está teniendo ahora el América”, recalca el especialista.

El estilo de juego entre Solari y Ortiz también cambió y es evidente a partir de una estadística: las disputas aéreas, que bajaron estrepitosamente de 64 a 37 por partido. Desde la óptica de Under Data, esto se dio porque antes América hacía de los despejes una prioridad, pero con la gestión técnica de Fernando Ortiz solamente es un recurso en casos de extrema necesidad, pues ahora apuestan más por los pases rasos y el control de balón al toque.

“Tenían 30 pérdidas de balón por este tipo de jugadas, ahora son menos de 20, redujeron el número solamente cambiando este pequeño detalle del estilo de juego del equipo y ahora buscan ir en pelotas aéreas solo cuando son propiciadas por el rival o cuando están en zona de definición, América ya no busca saltar líneas a menos que sea un recurso por un tema de presión o de no arriesgar”.

Gracias a este nuevo estilo con mayor control de balón, han destacado jugadores que habían desaparecido al inicio del torneo, como el creativo Diego Valdés o los volantes Alejandro Zendejas y Álvaro Fidalgo; Luis Fernández también resalta el papel que han tenido el delantero Federico Viñas, los laterales Jorge Sánchez y Luis Fuentes e incluso al portero Guillermo Ochoa, quien “ha retomado su nivel”.

América logró terminar en cuarto lugar de la tabla general después de un torneo de estrepitosas caídas, consiguiendo ser el equipo con más presencias en liguillas de forma consecutiva con nueve, pues no se ausenta desde el Clausura 2017. Está a un triunfo en el Estadio Azteca contra Puebla para poder avanzar a semifinales, lo cual sería una estrella más en la incertidumbre de ratificar o no al entrenador interino Fernando Ortiz.

“Ortiz conocía perfectamente lo que pasaba en el América, estaba empapado y tiene capacidad de analizar cuáles eran los problemas del equipo sin estar involucrado directamente, eso le da la facilidad de tener muy buen feeling de por dónde están las áreas de oportunidad y los puntos de inflexión”.

Sobre la continuidad de Fernando Ortiz en la dirección técnica del primer equipo para el siguiente torneo, el especialista señala: “Creo que lo mejor es que se mantenga porque además tiene a gente de casa rodeándolo como Raúl Rodrigo Lara y en general el ambiente del grupo se ve muy bien. Todo dependerá de cómo acabe (el Clausura 2022),con Solari llegaban a la liguilla y en la primera los echaban, si a Ortiz le vuelve a pasar eso seguramente se irá, pero si sigue llevando al equipo al ascenso entonces sí tendrá argumentos para sostenerse”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx

kg

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